En 2014 fueron encontrados en la región mexicana de Teotihuacán los restos de una mujer de la élite maya datados entre los años 570 y 660 d.C. Sus incisivos centrales inferiores tenían una prótesis dental de jadeíta y presentaba incrustaciones de pirita en sus incisivos centrales superiores, para lo que se requeriría de un taladrado en el esmalte, según los arqueólogos. Los restos recibieron el nombre de “La mujer de Tlailotlacan”, en honor al sitio arqueológico donde fueron encontrados, o “La mujer de la sonrisa de jade” por el material empleado en la prótesis de sus incisivos centrales inferiores.
La datación de los restos de esta mujer se corresponde aproximadamente con los de un hombre encontrado en la zona de Michoacán, que también presentaba un tratamiento dental complejo, similar a lo que hoy llamamos endodoncia, que se cree que es el más antiguo de América (647 y 768 d.C). Esto ha llevado a Gogichaishvili, jefe de la Unidad Michoacán del Instituto de Geofísica (IGUM) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a afirmar que “esta conexión da la pauta para suponer que ambos vivieron durante una época de desarrollo en tratamientos terapéuticos dentales en la región mesoamericana”.
Fuentes:
Universidad Autónoma Nacional de México
El Mañana, diario digital


